Mexico, April 14, 2007
COLUMN

The Third Culture
(Click here for original text in Spanish)


Alfonso Elizondo

In 1992, John Brockman defined the concept of the third culture in his essay entitled "The Emerging Third Culture": " The third culture consists of those scientists and other thinkers in the empirical world who, through their work and expository writing, are taking the place of the traditional intellectual in rendering visible the deeper meanings of our lives, redefining who and what we are."

For John Brockman, the strength of the third culture is precisely that it can tolerate disagreements about which ideas are to be taken seriously. Unlike previous intellectual pursuits, the achievements of the third culture are not the marginal disputes of a quarrelsome mandarin class: they will affect the lives of everybody on the planet. Scientific subjects now receive outstanding  treatment in the pages in newspapers and magazines. 

Molecular Biology, artificial intelligence, artificial life, the neuronal theory of the chaos, networks, the inflationary universe, adaptive fractals, complex systems, superstrings, biodiversity, nanotecnology, human genome, the virtual reality, etc., are some of the new scientific subjects that they are transmitted to the present society under new metaphors created by the intellectuals of the third culture.

In the third culture a new philosophy of the nature is being born whose sustenance is in the understanding of the complexity of the evolution. According to Brockman, very complex systems, such as the organisms, brains, the biosphere or the own universe, were not constructed following a deterministic design, but all are evolutionary processes, whose interpretation through images and metaphors has been the function of the intellectuals of the third culture, and in this regard they attempt to express their deeper reflections in an accessible way for the intelligent reading public.

In spite of its critics, the third culture is alive and in the heat of development. Books by Richard Dawkins, Daniel C. Dennett, Jared Diamond, Brian Greene, Stephen Pinker, Martin Rees, etcetera, are indispensable not only for their information, but they are also great successes in the bookstore. Their subjects deal wth the main controversies of the western world in the last decades: abortion and euthanasia, demographic policies, the increase of differences between rich and poor countries, pacifism, migrations, racism and xenophobia, the causes of the ecological crisis and the implications of the technology that lead to a postulation of an ethics of the responsibility and the social control of the scientific policies.

The world-wide phenomenon of the third culture is not only the interruption by the natural scientists of the postmodern intellectual scene, but a movement towards a global intellectual vision caused by the intensive use of the images and  hypermedia in the communication between the human beings, which has allowed the scientific knowledge of second half of 20th century  to permeate all society, providing for the utlization of information for confronting the great universal challenges of 21st century.

However, in spite of the serious warnings of the natural scientists, the mainstream political leaders of the world have not managed to include or understand that present political action must be focused to the preservation of the habitat of human beings. Although the contribution of the scientific knowledge is falsifiable, ephemeral and almost always probabilistic, it is always helpful in making important decisions, indicating what it is not due to do. As Machiavelli wrote: "To know the ways that lead to hell is to avoid them".



Mexico, April 14, 2007
COLUMNAS

La tercera cultura


Alfonso Elizondo

En 1992, John Brockman definió el concepto de la tercera cultura en su ensayo titulado "The Emerging Third Culture": "La tercera cultura consiste en aquellos científicos y otros pensadores del mundo empírico que, a través de su trabajo y de sus escritos expositivos, ocupan el lugar de los intelectuales tradicionales al hacer visibles los significados más profundos de nuestra vida y redefinir quién y que somos".

Para John Brockman, la fuerza de esta tercera cultura estriba en que, admitiendo los desacuerdos en las ideas más importantes, no haya demoras en disputas marginales y los debates se concentren en cuestiones que afectarán a las vidas de todos los habitantes del Planeta. Se refiere a los temas científicos que han recibido un tratamiento destacado en las páginas dedicadas a la cultura científica en periódicos, revistas y ediciones de narrativa literaria a lo largo de los últimos años.

La biología molecular, la inteligencia artificial, la vida artificial, la teoría del caos, las redes neuronales, el universo inflacionario, los fractales, los sistemas complejos adaptativos, las súpercuerdas, la biodiversidad, la nanotecnología, el genoma humano, el equilibrio puntuado, la realidad virtual, etc., son algunos de los nuevos temas científicos que son transmitidos a la sociedad actual bajo nuevas metáforas creadas por los intelectuales de la tercera cultura.

De la tercera cultura está naciendo una nueva filosofía de la naturaleza cuyo sustento está en la comprensión de la complejidad de la evolución. Según Brockman, los sistemas muy complejos, como los organismos, cerebros, la biósfera o el propio universo, no se construyeron siguiendo un diseño determinado, sino que todos son procesos evolutivos, cuya interpretación a través de imágenes y metáforas ha sido la función toral de los intelectuales de la tercera cultura, quienes procuran expresar sus reflexiones más profundas de una manera accesible para el público lector inteligente.

A pesar de sus críticos, la tercera cultura está viva y en pleno desarrollo. Los libros de Richard Dawkins, Daniel C. Dennet, Jared Diamond, Brian Greene, Stephen Pinker, Martin Rees, etcétera, no sólo son lecturas indispensables, sino grandes éxitos de librería. Sus temas abordan las principales controversias del mundo occidental en las últimas décadas: el aborto y la eutanasia, las políticas demográficas, el aumento de diferencias entre países ricos y pobres, el pacifismo, las migraciones, el racismo y la xenofobia, las causas de la crisis ecológica y las implicaciones de la tecnociencia que conducen a postular una ética de la responsabilidad y el control social de las políticas científicas.

El fenómeno mundial de la tercera cultura no es sólo la irrupción de los científicos de la naturaleza en el escenario intelectual posmoderno, sino una tendencia hacia una visión intelectual global propiciada por el uso intensivo de las imágenes y del hipermedia en la comunicación entre los seres humanos, que han permitido que los conocimientos científicos de la segunda mitad del siglo 20 hayan permeado a toda la sociedad, proporcionando una información utilísima para el enfrentamiento a los grandes desafíos universales del siglo 21.

No obstante, a pesar de las serias advertencias de los científicos de la naturaleza, los principales líderes políticos del mundo no han logrado comprender que toda la acción política actual debe ser enfocada a la preservación del hábitat del ser humano. Aunque la aportación del saber científico sea falible, efímero y casi siempre probabilístico, siempre ha ayudado a tomar decisiones importantes, indicando lo que no se debe hacer. Como escribió Maquiavelo: "Conocer los caminos que conducen al infierno para evitarlos".


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